13 enero 2009

Romance del mate verde

Interesante artículo del Dr J.Luis Martínez Hens

Romance del mate verde

Este verano leí Rayuela y me preguntaba como sería eso del mate. La palabra suena mal y bien. Las matemáticas se me daban fatal porque era muy vago y supraestimaba mi capacidad. Sin embargo de "chiquetito" el ajedrez era mi deporte favorito con tal de librarme de la clase de gimnasia. Nunca hice actividad física alguna salvo sufrir con el Betis. De repente por arte de birli birloque el año pasado, con 35 años, me puse a correr al estilo Forrest Gump... Y aunque sigo siendo vago, ya no sólo corro (de posesivos no daré pistas porque luego algunas me sonrojan) sino que los días que estoy de muy buen o mal humor, osea los días raros, también nado. Hoy fue uno de esos días, y me cebé de ejercicio, para después cebarme de esa hierba argentina cuyas propiedades desconocía.

Verde que te quiero verde,

verdes vientos, verdes aguas...


Yo creía que era una bebidita amarga que no quitaba el sueño y poco más, pero me ha dejado flipado. Esto es peor que la droga. Como dice un amigo mío lo malo de las drogas es que funcionan. Quien me iba a decir a mí que con cuatro chupaítas de ná a una pajita de metal con agujeritos (abstenerse los eróticos) me iba a meter entre pecho y espalda: agua, celulosa, chicle, dextrin, mucilago, glucosa, pentosa, grasa, resinas aromáticas, albúmina, xanthina, teophyllina, cafeína, ácido fólico, ácido cafeico, ácido virídico, clorophila, colesterina y aceites esenciales. Las cenizas contienen enormes cantidades de potasio, litio, sulfuros, carbón, ácidos cítricos, además de rastros de magnesio, manganeso, hierro, aluminio, y arsénico.

Pero dejemos las ciencias y vayámonos a las letras que es más lo mío:

Oliveira cebó otro mate. Había que cuidar la yerba, en París costaba quinientos francos el kilo en las farmacias y era una yerba perfectamente asquerosa que la droguería de la estación Saint-Lazare vendía con la vistosa calificación de "maté Sauvage, cueilli par les indiens", diurética, antibiótica y emoliente. Por suerte el abogado rosarino -que de paso era su hermano- le había fletado cinco kilos de Cruz de Malta, pero ya iba quedando poca. "Mi único diálogo verdadero es con este jarrito verde." Estudiaba el comportamiento extraordinario del mate, la respiración de la yerba fragantemente levantada por el agua y que con la succión baja hasta posarse sobre sí misma, perdido todo brillo y todo perfume a menos que un chorrito de agua la estimule de nuevo, pulmón argentino de repuesto para solitarios y tristes. Hacía rato que a Oliveira le importaban las cosas sin importancia, y la ventaja de meditar con la atención fija en el jarrito verde estaba en que a su pérfida inteligencia no se le ocurriría nunca adosarle al jarrito verde nociones tales como las que nefariamente provocan las montañas, la luna, el horizonte, una chica púber, un pájaro o un caballo. "También este matecito podría indicarme un centro", pensaba Oliveira...






Verde que te quiero verde,
verdes vientos, verdes aguas...



Por lo que se ve la yerbita aumenta la diuresis y es muy útil para problemas de la vejiga. Activa los movimientos peristálticos; ayuda con problemas gástricos y aumenta la evacuación y urinación...



Verde que te quiero verde,
verdes vientos, verdes aguas...





(sigue) ... "fueraparte" de la capacidad intelectual, parece que además dilata no se que vasos (¿tendrá mate la famosa viagra argentina?). ¿Será que le eché un poco de canela?. Definitivamente ésto coloca. El único problema que le veo es que por un lado la energía intelectual y erótica habrá que saber conjugarla con las voces que dan los intestinos y las posibles fugas... Esto es una bomba, che. Espero que algún amigo de la pampa me pase un manual de instrucciones, porque cuando le coja el truquillo voy a ser el nuevo tanque del Betis. Con razón no le entra la pelotita a Pavone, si es que entre el mate y la pavona...



"También este matecito podría indicarme un centro", pensaba Oliveira.

Que magia de nombre. Lo que no pudo enterarse el gran don Julio Cortazar( no Don Julio Primero el Grande también llamado Cardeñosa) es que el Oliveira brasileño no estaba tan descentrado como su compatriota el pelotero Pavone. Como que gracias a Ricardo, ganamos la Copa del Rey. La Champions no nos la dio, porque el mafioso ruso del Chelsea lo eliminó del mapa. Vean si no, como remataba el gachó los centros:





Que arte Dios mío el de mis béticos. Para arte, el de otro bético también brasileño. Don Denilson de Oliveira, uno de mis ídolos hasta que un día intentó ligotear con mi mujer. Y yo soy cordobés pero no el cordobes, y aunque me gustan los toros, prefiero la barrera, que a los cuernos hay que darle la distancia justa...Vamos que si yo fuera el marido de Pavone iba a dejar yo a la rubia con los colegas de vestuario por muy mariquitas que fueran o fuesen.

Con tanta emoción "reguerta" y con las tripas cantando, me he vuelto a descentrar como el protagonista de Rayuela.

A lo que íbamos, me ha sorprendido gratamente el mate y sus efectos de todo tipo, aunque como en la mili la experiencia debe ser un grado. Habrá que usarlo en su debido momento y con control. Un 10 para Argentina, aunque por mucho Maradona, Messi y Pavone, yo después de mi Betis, soy seguidor de España, y subsidiariamente de la canarinha. Y es que para mí, entre Brasil y Argentina no hay color. Me quedo con el cafe con leche, el semioscuro, el tono Obama que tanto se ve por Brasil.

Ay, Brasil, verde Brasil. Y pensar que yo hace 5 años estaba tal día como hoy en Bahía:



Tanto verde y tanto Betis me están volviendo loco y más con los efectos secundarios del mate. Debe ser eso de los vasos dilatados...

























Y como a estas alturas de noche y de entrada ya no quedará casi nadie, aprovechando que tengo la verguenza perdía, voy a atreverme con un cantecito poético que titularé como el:

Romance del mate verde

¿Mate verde
o verde mate?
Meta mate,
verde
o mate.

Verde que te quiero verde, (Romancero sonámbulo, Gª Lorca)
verdes vientos, verdes aguas...
verde que te quiero water

...Agua loca y descubierta
por el monte, monte, monte...
(Poema San Miguel, Gª Lorca)
¿tanto monte?
meta tanto,
tanto mete,
meta mate,
mate, mate, mete.

Mates del monte
mente de venus
monte, monte, monte...
monte verde
monte mate
verde monte
mate verde.

Verde peni,
¿peni verde?
peni, peni, peni.

Peni de España,
peni hembra,
verde hembra:
¿hembra verde?,
hembra bética
penibética.

Verde que te quiero verde,
Betis que te quiero Betis
Betis verde
verde Betis.

(Dedicado a Silvio (q.e.p.d.), un sevillista que tuvo la clase de hacerle una canción a sus rivales)



Lo que digo el mate coloca pero no mata y eso que no tiene cafeina, ¿o si?...

Ché, que mate!
chaque mate.

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Publicado por

Mía

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